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Explorando el páramo más impresionante, a dos horas de Bogotá

Explorando la Maravilla Natural de Ocetá, el Páramo más Bello del Mundo en Boyacá, Colombia

Colombia, conocida por sus impresionantes playas que bordean el Caribe y el océano Pacífico, guarda un tesoro menos conocido pero igualmente fascinante: sus páramos. Con el 50% de los páramos del mundo en su territorio, Colombia alberga aproximadamente tres millones de hectáreas de estos ecosistemas, representando casi el 3% de su superficie continental.

Entre estos tesoros naturales se encuentra Ocetá, un páramo que se eleva majestuosamente a más de 4.000 metros sobre el nivel del mar en el municipio de Monguí, Boyacá. Reconocido como el páramo más hermoso del mundo, Ocetá cautiva a los visitantes con su riqueza natural única.

El paisaje de Ocetá está salpicado de frailejones multicolores, lupinus morados y senecios amarillos que se mezclan con el intenso verde de la vegetación, creando un mosaico de colores espectacular. Los lugareños llaman a este lugar la “Ciudad de Piedra” debido a sus formaciones rocosas que semejan una ciudad en miniatura, convirtiéndolo en uno de los puntos más emblemáticos del páramo.

Este santuario natural también ofrece cascadas cristalinas, lagunas de altura y una fauna endémica, incluido el majestuoso cóndor de Ocetá. Además de su valor ecológico, Ocetá desempeña un papel vital como proveedor de agua para las comunidades cercanas en Monguí, Mongua, Tópaga y otros municipios del departamento de Boyacá.

Explorar Ocetá implica aproximadamente cuatro horas de caminata desde el pintoresco pueblo de Monguí. Durante el recorrido, los visitantes pueden disfrutar de la baja temperatura, realizar caminatas ecológicas y sumergirse en la serena belleza natural del páramo. Los senderos ofrecen una invitación a la reflexión sobre la importancia de cuidar el medio ambiente.

Para aquellos que deseen descubrir esta maravilla natural, existen opciones de transporte desde Bogotá o Tunja hasta Monguí, seguido de un transporte local hasta el páramo. También es posible realizar una caminata desde Monguí, aunque se recomienda coordinar con agencias y hoteles locales, ya que Ocetá limita el número de visitantes diarios para preservar su fragilidad ambiental. Planificar con anticipación asegura una experiencia inolvidable en este rincón mágico de la naturaleza colombiana.

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